Entrevista a Alicia Alonso de Leciñana, Directora del Colegio Laude Fontenebro School
Reproducimos aquí una entrevista realizada hace unos meses en el periódico El Mundo a la directora del Laude Fontenebro School de Moralzarzal, Alicia Alonso de Leciñana, en la que explica los objetivos y la filosofía educativa del centro.
Perteneciente a la cadena International Schools Partnership desde mayo de 2014, Laude Fontenebro School ofrece un proyecto educativo bilingüe muy potente, único en la zona noroeste de Madrid. Sin embargo, ese no es el único aspecto por el que destaca. Entre los elementos diferenciadores de su modelo pedagógico está también el de propiciar el desarrollo de habilidades y talentos en sus alumnos, sobre la base del concepto de educación emocional, piedra angular del colegio. En ese marco, uno de sus logros más importantes es el de formar a personas curiosas, cultas e instruidas, pero con inquietud por seguir aprendiendo toda la vida.
¿Qué principios sustentan la metodología de aprendizaje de Laude Fontenebro School?
En Laude Fontenebro School trabajamos en el marco de un concepto de educación integral, pero entendiendo que nuestros alumnos están en constante crecimiento. No concebimos su estancia en nuestro colegio como un entrenamiento ni un ensayo para el futuro: en Laude Fontenebro School aportamos herramientas que les serán muy útiles el día de mañana pero, ante todo, proporcionamos oportunidades de aprendizaje y de crecimiento que les sirven para vivir y disfrutar de su presente, sobre la base de tres pilares fundamentales: por una parte, la adquisición de conocimientos, que es lo que va enriqueciendo su acervo cultural, pero también nos preocupamos de que puedan desarrollar sus destrezas y talentos. La tercera pata de nuestro modelo es la formación en valores de convivencia que consideramos imprescindibles, como el respeto, la solidaridad y el entenderse a uno mismo como un individuo en continua formación. Para nosotros un alumno no es una obra acabada, sino una persona en constante proceso de aprendizaje.
¿Cómo trabajan orientados a esos objetivos?
A través de un proyecto educativo que cuidamos mucho y que reevaluamos continuamente para conseguir que cuando nuestros alumnos terminen su estancia en nuestro colegio hayan tenido un importante cúmulo de experiencias vitales. Lo importante no es cómo llega un alumno a nuestro centro sino cómo sale. Y eso es lo que todo el equipo de Laude Fontenebro School trabajamos, de la mano de una enseñanza muy personalizada e individualizada y sin compartimentar el aprendizaje ni limitarlo por etapas.
Ese enfoque debe requerir un ratio de alumnos muy reducido…
Efectivamente, lo conseguimos trabajando con grupo reducidos de alumnos, de entre 15-20 en los más pequeños, y de un máximo de 22 en edades mayores. Este ratio nos permite atender muy bien la diversidad, sin poner etiquetas a alumnos que necesitan una atención especial porque aprenden más despacio y sin truncar la evolución de los que lo hacen a un ritmo más rápido. Por eso, en asignaturas como lengua, matemáticas e inglés es habitual encontrarse con dos profesores trabajando simultáneamente en el aula. Lo importante es que todos comprendan que una comunidad está integrada por seres diferentes y que la diversidad es una herramienta de enriquecimiento: hay que nutrirse de ella. Esto se hace muy evidente, por ejemplo, en la enseñanza del inglés.
Hablemos de ello… ¿Qué aspectos caracterizan el proyecto bilingüe del centro?
De entrada, la inmersión desde Educación Infantil, consiguiendo que los más pequeños aprendan la fonética de una manera natural, del mismo modo que interiorizan otros sonidos. Esto marca una diferencia notable. Sobre esa base, en los años posteriores distribuimos la jornada con clases en inglés y en español, procurando que los alumnos perciban siempre igualdad entre los dos idiomas y que desarrollen, no cuatro, sino cinco destrezas en el aprendizaje del inglés: hablar, escuchar, escribir, leer y fluidez oral. En este cometido trabajamos con grupos reducidos de alumnos de la mano de nuestros Learning Teacher Assistants, personal nativo especializado en mejorar la pronunciación y habilidades de comunicación en inglés entre nuestros alumnos. Con todo, conseguimos que el inglés no sea una asignatura más, sino que los alumnos entiendan el idioma como una herramienta que les permite comunicarse mejor y con más gente, abriéndole ventanas al mundo. A todo ello contribuye, por supuesto, el hecho de ser un grupo internacional, con 17 colegios en Europa, América Latina, EEUU y Emiratos Árabes.
Otro pilar importante es lo que denominan educación emocional ¿En qué consiste?
En su día, cuando pensamos nuestro proyecto educativo, nos planteamos cómo queríamos que fueran nuestros alumnos y después nos hicimos la pregunta a la inversa: ¿qué teníamos que hacer para que eso fuera posible? Concluimos que lo primero que necesitábamos era conseguir que nuestros alumnos estuvieran seguros de lo que hacían, contentos y tranquilos. Luego ya vendría todo lo demás. Desde ese convencimiento, desarrollamos un completo programa de Educación Emocional en colaboración con la Fundación Botín, que favorece el crecimiento emocional, intelectual y social de los alumnos, promueve la comunicación y mejora la convivencia. A través de este programa ayudamos a nuestros alumnos a conocerse y confiar en sí mismos, a comprender a los demás, a reconocer y expresar emociones e ideas, a desarrollar el autocontrol, a aprender a tomar decisiones responsables, a gestionar las emociones, valorar y cuidar su salud y mejorar sus habilidades sociales y comunicativas.
¿Cómo plasman en el aula su objetivo de formación integral?
Desde Infantil, con nuestro programa de filosofía lúdica, que pretende generar en nuestros alumnos un pensamiento crítico a edades muy tempranas, la capacidad de preguntar y de cuestionar las cosas, siempre fruto de una reflexión previa. Ya en Primaria, seguimos el International Primary Curriculum, utilizado en más de mil colegios en 65 países en el mundo: una metodología que motiva el aprendizaje de forma natural mediante conexiones entre diferentes materias o asignaturas. Con esta metodología se logra un aprendizaje global, no estructurado en compartimentos estancos y desarrollamos la motivación, el compromiso, el respeto, el espíritu investigador, las capacidades comunicativas y un alto nivel de comprensión y razonamiento. Por ejemplo, estudiar la crisis económica nos puede valer para hablar de economía pero también de realidad social (desahucios, paro…), de historia (creando paralelismos con otras crisis, como puede ser el crack del 29), de literatura (estudiando las manifestaciones artísticas que la crisis genera)… Para nosotros es muy importante romper barreras entre asignaturas. El aprendizaje no puede ser estanco porque la realidad no lo es. Y luego, disponemos de una gran variedad de actividades extraescolares para complementar la formación académica. Estamos comprometidos con la educación musical, el deporte y el cuidado del medio ambiente, tenemos programas de voluntariado e iniciativas solidarias, teatro, radio, baile… La idea es que cada alumno pueda encontrar en el colegio una actividad que le guste porque cada uno de ellos tiene algo en lo que puede ser espectacular.
¿Qué es lo que más valoran padres y alumnos de Laude Fontenebro School?
Nuestra cercanía. Somos un colegio muy transparente y muy abierto. De hecho abrimos las aulas para que los padres puedan ver cómo aprenden sus hijos. No queremos padres vencidos sino convencidos de nuestro proyecto educativo. Buscamos la satisfacción en términos educativos, por eso para nosotros lo más importante no son las evaluaciones sino procurar que nuestros alumnos aprendan y sepan identificar en qué han fallado para poder mejorar. Y ahí es clave la labor tutorial. Entendemos la nota como parte del proceso de aprendizaje, pero no es el fin. Este es el espíritu de trabajo de nuestro colegio.
Dirección: Calle Colonia Redondillo, 8, 28411 Moralzarzal, Madrid.
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